Con el comienzo del nuevo curso académico, ESIC Business & Marketing School pone en marcha una nueva edición de su Torneo de Debate Preuniversitario, una iniciativa organizada en el marco de la Cátedra Divina Seguros–ESIC de Pensamiento Analítico. El encuentro volverá a reunir a estudiantes de distintos centros educativos de la Comunidad Valenciana y Murcia con el propósito de fomentar el pensamiento crítico, la comunicación efectiva, la argumentación y el trabajo en equipo.
Tras el éxito de la edición anterior, en la que participaron seis colegios y 80 estudiantes de primero y segundo de Bachillerato, el torneo amplía este año su convocatoria para dirigirse también al alumnado de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria. De esta manera, la iniciativa busca acercar la práctica del debate académico a jóvenes que se encuentran en distintas etapas de su formación preuniversitaria y ofrecerles un espacio en el que aprender a organizar, defender y contrastar sus ideas.
El torneo se celebrará durante los días 5, 6 y 7 de noviembre de 2026 y contará con dos rondas clasificatorias y una final. Los centros de Alicante y Murcia participarán el jueves 5 de noviembre, de 15:00 a 20:00 horas, en la sede de AITEX en Alcoy. Por su parte, los equipos procedentes de Valencia y Castellón competirán el viernes 6 de noviembre, en el mismo horario, en las instalaciones de ESIC Valencia. Los dos mejores equipos de cada ronda se clasificarán para la final, que tendrá lugar el sábado 7 de noviembre, de 9:00 a 13:00 horas, en Calderona Wellness Valencia.
La premisa central de esta edición será: «¿La publicidad manipula más que informa?». Se trata de una cuestión especialmente vinculada al entorno cotidiano del alumnado y a la propia especialización de ESIC, que permitirá reflexionar sobre la influencia de los mensajes publicitarios, la relación entre información y persuasión y el papel de la ciudadanía ante los diferentes estímulos comerciales y comunicativos que recibe. Los equipos deberán prepararse para defender tanto la postura favorable como la contraria, ya que la posición que adopten se determinará mediante sorteo.
La pregunta invita a adentrarse en un asunto complejo para el que no existe una única respuesta. Para construir sus líneas argumentales, los participantes tendrán que investigar, seleccionar fuentes, valorar la calidad de las evidencias y anticipar los planteamientos del equipo contrario. No bastará, por tanto, con expresar una opinión personal. Los estudiantes deberán transformar sus primeras impresiones en argumentos fundamentados, coherentes y capaces de resistir el cuestionamiento de sus oponentes.
La segunda ronda incorporará, además, un desafío añadido: el debate improvisado. El tema será seleccionado al azar entre tres posibles propuestas y los equipos dispondrán de quince minutos para preparar su posición. Esta modalidad pondrá a prueba su capacidad para analizar una cuestión no prevista, identificar rápidamente los aspectos más relevantes, organizar la información disponible y construir una estrategia conjunta en un periodo de tiempo limitado.
Más allá de la competición, el torneo pretende convertir la palabra en una herramienta de aprendizaje. Preparar una postura, escuchar al equipo contrario, responder con respeto y revisar los propios planteamientos son ejercicios que favorecen una actitud abierta y crítica ante la realidad. El debate permite comprender que defender una posición no consiste únicamente en hablar con seguridad, sino también en escuchar, interpretar, seleccionar información y reconocer la complejidad de los problemas analizados.
La experiencia de la edición anterior, celebrada en febrero de 2026, puso de manifiesto el compromiso y la capacidad argumentativa de los equipos participantes. En aquella ocasión, los estudiantes trabajaron competencias como el pensamiento analítico, la persuasión, la gestión emocional, la creatividad y la resolución de problemas. Con esta nueva convocatoria, ESIC y Divina Seguros renuevan su apuesta por ofrecer al alumnado preuniversitario un entorno académico exigente y enriquecedor en el que confrontar ideas con rigor, aprender a defenderlas y descubrir que debatir no consiste solo en convencer, sino también en escuchar, cuestionar y seguir aprendiendo.


